De Escuela a Facultad: 25 años del salto que consolidó a la FES Iztacala
El 14 de mayo de 2001, la ENEP Iztacala se transformó en Facultad de Estudios Superiores. Conmemoramos el cuarto de siglo de una transición que cambió la identidad y el rumbo académico de nuestra comunidad.
Hace veinticinco años, una decisión del Consejo Universitario de la UNAM modificó la denominación de nuestra casa de estudios y, con ella, el horizonte de posibilidades académicas para varias generaciones. El 14 de mayo de 2001, la entonces Escuela Nacional de Estudios Profesionales (ENEP) Iztacala se transformó oficialmente en Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala, sumándose al selecto grupo de dependencias universitarias facultadas para ofrecer programas de doctorado y consolidar la investigación de alto nivel.
El cambio no fue meramente nominal. Significó el reconocimiento institucional a más de dos décadas de trabajo académico, científico y comunitario que comenzaron el 19 de marzo de 1975, cuando la ENEP Iztacala abrió sus puertas a los primeros 4 865 estudiantes con las licenciaturas de Biología, Cirujano Dentista, Médico Cirujano y Psicología, además de la carrera técnica en Enfermería, bajo la dirección fundadora de Héctor Fernández Varela Mejía.
Una maduración académica
Como ha explicado la doctora María del Coro Arizmendi Arriaga, actual directora de la Facultad, la transformación de ENEP a FES respondió a la confluencia de tres condiciones indispensables: la consolidación de la escuela, la impartición de programas de posgrado y la existencia de un cuerpo académico de investigadoras e investigadores con participación efectiva en ese nivel de estudios.
El camino a la Facultad fue allanado por gestiones decisivas. Sergio Jara del Río dio continuidad al proyecto fundacional como segundo director, mientras que la maestra Arlette López Trujillo —al frente de Iztacala entre 1987 y 1995— posicionó a la institución en el debate nacional sobre la enseñanza de la biología y presidió la Asociación Mexicana de Escuelas y Facultades de Biología (AMFEB). Cada gestión sumó indicadores de calidad, programas de posgrado y líneas de investigación que, hacia el cambio de siglo, hicieron inaplazable el reconocimiento como Facultad.
El nuevo nombre, una nueva identidad
Con la transición se reconfiguraron la División de Investigación y Posgrado y el Proyecto Troncal —reestructurado en 2002 como Programa de Investigación—, y se abrió la puerta a la formación doctoral plena, sin requerir adscripciones externas. Pero, sobre todo, cambió la autopercepción de la comunidad iztacalteca: dejábamos de ser un plantel descentralizado para asumirnos como una facultad capaz de formar a sus estudiantes en los tres niveles de la educación superior.
Las cifras que hoy ofrece Iztacala son, en buena medida, herederas de aquel acuerdo del Consejo Universitario: cerca de 18 mil estudiantes, un campus de 23 hectáreas con 43 edificios y ocho clínicas periféricas y universitarias de salud integral. A la oferta original se han incorporado Optometría, Psicología a Distancia y, desde 2023, la licenciatura en Ecología, aprobada por unanimidad en noviembre de 2021.
Conmemorar para seguir construyendo
Veinticinco años después de aquella decisión, la FES Iztacala conmemora una transición que no fue un acto burocrático, sino la formalización de una vocación: la de una comunidad universitaria que entendió pronto que la docencia, la investigación y la extensión universitaria son inseparables. El paso de Escuela a Facultad no se reduce a una sigla: es el testimonio de generaciones de académicas, académicos, trabajadoras, trabajadores y estudiantes que sostuvieron, durante un cuarto de siglo previo, los argumentos que hicieron posible el cambio.
A 25 años de aquel mayo de 2001, y a 51 del inicio de actividades de la entonces ENEP, Iztacala celebra no solo el nombre que lleva, sino la responsabilidad universitaria que ese nombre supone: seguir siendo, para el norte de la zona metropolitana, una de las casas más vivas del pensamiento universitario mexicano.
