Figuras de la lucha libre visitan el Centro Cultural
Para rendir tributo a los ídolos del ring que han destacado por la ejecución de sus mejores llaves, candados o lances en su faceta de rudos o técnicos en la lucha libre —deporte que durante más de nueve décadas ha consagrado leyendas y se ha convertido en patrimonio cultural intangible de la Ciudad de México—, el fotógrafo Enrique Gerardo Martínez Ramírez, integrante del equipo de trabajo de la Coordinación de Promoción Cultural y Divulgación de la Ciencia de nuestra Facultad, ubicada en el Centro Cultural Iztacala, presentó la exposición Colisión de ídolos, el vuelo de las máscaras, que permaneció en la galería de este recinto hasta el 30 de septiembre.
En plática con Gaceta Iztacala, Kique, como lo conoce la comunidad iztacalteca, apasionado de la lucha libre desde niño, así como de la música y los viajes, explicó que el propósito de esta muestra es retratar a los luchadores como superhéroes de carne y hueso que se juegan la vida arriba del ring y cuya magia sucede detrás de una máscara.
Agregó que, como todo deportista, el luchador enfrenta las exigencias propias de su disciplina y en muchas ocasiones el público desconoce si está enfermo o atraviesa alguna situación particular; sin embargo, al colocarse la máscara y subir al cuadrilátero, todo ello queda de lado y se enfoca en ejecutar su mejor llave o lance para regalar al público su actuación más brillante.
Señaló que un encuentro en una arena de lucha permite escapar de la cotidianidad y del estrés del día a día, pues libera emociones e incluso frustraciones en un ambiente donde gritos, abucheos y aplausos convergen al mismo tiempo, y donde el público y los luchadores interactúan en un mismo instante cargado de luces, sonido y color.

Con más de una década capturando imágenes en arenas de la Ciudad de México y su área metropolitana, como la Arena México, la Arena López Mateos y la Arena Naucalpan, entre otras, invitó a la comunidad iztacalteca a asistir a una función para apreciar los movimientos, giros, lances y vuelos de los luchadores, ya sea en combates mano a mano o en relevos australianos. Este estilo aéreo marca hoy la tendencia de la lucha contemporánea, a diferencia de la lucha a ras de lona, en la que predominaban los candados y llaves como la hurracarrana, la tapatía, la de a caballo, la campana, la quebradora y la cavernaria. Asimismo, animó a ser testigo de la pérdida de una cabellera o una máscara y, sobre todo, a disfrutar de la convivencia con los luchadores favoritos de cada aficionado.
Finalmente, expresó: «Cada grito en la arena, cada reacción del público, cada momento junto a las personas que aman la lucha libre tanto como yo es lo que hace tan especial este deporte».
Cabe señalar que, en el acto inaugural de la exposición, en lugar del tradicional corte de listón se cortó una máscara, y el fotógrafo, tras una dinámica con el público, entregó obsequios a los asistentes.

Reporte y fotografía: Ana Teresa Flores Andrade
