Colaboración: Las tres fuerzas de la Psicología

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Esta es una colaboración de Aldo Emmanuel Martínez Lima,

alumno de la carrera de Psicología de la FESI

Introducción
Se sabe que la psicología surgió al mismo tiempo que los filósofos griegos se preguntaban ¿quién soy?, y tenían fuertes ideas de conocerse a sí mismo; también los estudios del espíritu, que como sabemos, viene inmerso aún en la palabra “psicología” en sus raíces etiológicas.
Después se fue nutriendo de la filosofía, al tiempo que René Descartes y otros filósofos tenían ideas diversas, ya sean reduccionistas, existencialistas, y de tantas y tantas variantes que posteriormente salieron a relucir y a combatir entre ellas (García, 1992).

Sin embargo, y como hemos visto reflejado en textos de autores varios, tenemos tres principales representantes de la psicología que son las más estudiadas y de alguna manera líderes en seguidores y popularidad, estas son el psicoanálisis de Freud, el conductismo de Watson, Skinner, y Pavlov, y al Humanismo de Abraham Maslow y Carl Rogers.

Es por ello que en este trabajo se ha hecho con la finalidad de conocer la historia de cada una de estas escuelas o tradiciones, junto con sus antecedentes en específico, sus representantes y sus métodos de proceder, con el fin de conocer en conjunto, parte de la historia de la psicología.

La finalidad es conocer todos los cambios que ha sufrido la psicología desde sus orígenes hasta la actualidad y con ello poder comprender por qué existen tantas psicologías y no sólo una.

Antes de comenzar, cabe resaltar que este no es un intento de comparar o criticar algunas de las tres tradiciones que se presentan, sino, de ver algo de su historia y como se han colocado en los lugares de popularidad y uso en los que los vemos hoy en día, sin más, podemos comenzar con la lectura de las tres fuerzas de la psicología.

CAPÍTULO 1

CONDUCTISMO

  1. Inicios y características

Cómo se sabe el conductismo es de las corrientes, tradiciones o escuelas (según como se le quiera llamar) de las más antiguas y de alguna manera pioneras de la psicología moderna, o como la conocemos hoy en día.

Uno de los antecedentes más lejanos del conductismo nos remonta a los filósofos de la tradición empirista británica, que trataron de enunciar los principios que creían involucrados en el modo en que la experiencia influía en los principios de la mente, de esta manera, fueron llamados asociacionistas (Staats, 1979). Este es de los antecedentes más lejanos con los que se cuentan.

Después surgieron las posturas de la escuela estructuralista; que trabajó de manera indirecta con los funcionalistas; los estructuralistas hicieron intentos por analizar el contenido de la mente primero usando la introspección, y después con base a la observación de la conducta física u observable, después de estos estudios la escuela funcionalista aceptó algunos términos del estructuralismo, y de esa manera los funcionalistas aceptaron tanto la introspección como el estudio directo de la conducta (Hergenhahn, 2011).

Estos como podemos verlo, son los antecedentes más representativos del conductismo, además Hergenhahn (2011) nos afirma que “algunos funcionalistas se quedaron impresionados de lo que se podía aprender sobre los humanos sin la introspección, y comenzarían a desplazarse hacía lo que se denominaría más tarde una perspectiva conductista “. Esto sucedió incluso 9 años antes de que Watson hiciera la fundación del conductismo.

En cuanto a las características del conductismo, Skinner (1987) refiere una lista de características del conductismo, entre las que resaltan:

  1. El conductismo ignora la conciencia, los sentimientos y los estados de la mente.
  2. No intenta explicar los procesos cognoscitivos.
  3. Es necesariamente superficial y no puede manejar las profundidades de la mente o la personalidad.
  4. Se limita a la predicción y al control del comportamiento y no investiga la naturaleza esencial del ser humano.
  5. Es extremadamente simple y es ingenuo, y sus hechos son triviales o ya bien conocidos.
  6. b) Representantes

Como ya se mencionó, hubo algunos funcionalistas y estructuralistas que fueron pioneros, sin embargo, no eran conductistas como tal; Skinner (1987) afirma que “El primer conductista explícito fue Jhon B. Watson, quien en 1913, lanzó un manifiesto titulado <<La psicología como la ve un conductista>>”. De esta manera, vemos como Watson tiene el título del primer conductista, que quizá podríamos decir que fue un conductista ortodoxo.

“Entre otros de los representantes importantes del conductismo, tenemos a muchos autores interesantes, ya sean de derivaciones posteriores al conductismo en sus orígenes, entre los que podemos encontrar al ruso Pavlov, a Raynor, y a Muphy y Miller, quienes trabajaron en el condicionamiento de respuesta en los animales” (Staats, 1979).

Finalmente, tenemos algunos conductistas de alguna manera poco conocidos, pero que han tenido contribuciones importantes. “Vladimir M. Bechterev (1857-1927), entre sus aportaciones más importantes, en 1907, él y sus colaboradores, fundaron el Instituto Psiconeurológico” (Hergenhahn, 2011). Que como sabemos, fue partidario del conductismo, pero como conductista no llevó a cabo descubrimientos importantes y por ello, su nombre es recordado por otros acontecimientos como ya lo vimos.

  1. c) Principios y métodos

Ahora bien, veremos el método que se usa en la escuela conductista, y las técnicas que se emplean para poder llegar al objetivo que es: modificar la conducta.
“En términos generales sabemos que la escuela conductista, tiene una metodología base, la cual podemos referir al modelo estímulo-repuesta. En el cuál se establece que por medio de una constante estimulación específica se obtendrá una respuesta, y después de que repetimos este proceso en varias ocasiones, después obtendremos un reflejo condicionado; los cuáles, Pavlov llamó en su momento reflejos psíquicos” (Hergenhahn).

Skinner (1987) nos afirma que Watson, así como otros conductistas importantes, tuvieron maneras de experimentar muy similares, pues se sabe, que para el estudio conductista a largo de la historia se han utilizado animales, principalmente ratas blancas. Así como Pavlov en sus estudios utilizó sus famosos perros. De este modo, nos damos cuenta del papel tan importante que tuvieron los llamados seres infrahumanos en el estudio del conductismo, así que en sus inicios, y para no experimentar con humanos, se usaron estos seres que nos arrojaron las principales bases del conductismo.

Así como existieron experimentos con animales, también ha habido experimentos con humanos, en los cuales se les aplica estímulos y se presentan respuestas. Como ejemplo tenemos un experimento dónde Watson y Reynor, en el año de 1920, quienes presentaron a un niño un conejo blanco como estímulo condicionado. Cuando al niño se le enseñaba el conejo, se le aplicaba un ruido fuerte como estímulo incondicionado. El ruido hacia que el niño presentara llanto. Después de repetir este proceso varias veces, el conejo por si solo hacía que el niño llorara como respuesta (Staats, 1979).

Finalmente, y para cerrar esta parte del conductismo, en un texto humanista incluso, Goble (1977) nos dice que la razón por la que hay muchos estudios basados en animales, es porque debemos aceptar la premisa de que el hombre salió del animal, y por esta razón tienden a presentar instintos en común.

CAPÍTULO 2

PSICOANÁLISIS

  1. a) Doctrina de Freud

Cuando escuchamos la palabra psicoanálisis, nos pueden llegar a la mente muchos nombres, pero en especial uno, que es sinónimo mismo del psicoanálisis, nada más y nada menos que su fundador, el vienés Sigmund Freud. Muchos autores han hablado sobre la obra de Freud, ya que “La obra de Freud fue en su totalidad una psicología. Éste podía considerarse tanto una teoría de la personalidad como una técnica psicoterapéutica, pues el psicoanálisis comprende las dos cosas a la vez” (García, 1992).

Ha habido muchas personas que han influido en la teoría psicoanalítica, entre las que resaltan en las mismas memorias de Freud, Ernst Brüke, quien junto con algunos colaboradores como Helmholtz y Du Bois-Reynods, fundo el movimiento materialista-positivista, que era parte del campo fisiológico (Hergenhahn, 2011).

Hubo muchos elementos que contribuyeran a la fundación del psicoanálisis, entre los que influía la experiencia misma de Freud para así establecer algunos principios y métodos, que más tarde se convertirían en las bases del método psicoanalítico. Leahey (2005) nos habla un poco de las ideas de Freud, pues nos dice que Freud consideraba la interpretación de los sueños como su obra maestra. Freud afirmaba que los sueños no eran coincidencias, eran realizaciones de deseos, es decir, una expresión disfrazada de deseos inconscientes.

 

 

  1. b) Complejo de Edipo

Algunos de los principios del psicoanálisis fueron duramente criticados por la manera en la que realizaba sus planteamientos, ya que en sus teorías del desarrollo psicosexual, y el complejo de Edipo, establecía algo que para esa época no era muy normal de aceptar, asimilar, y comprender, ya que Freud decía que los niños tenían sexualidad, desde que nacen, y sus acciones eran impulsadas por el deseo del placer.

Como bien sabemos Freud, realizó un autoanálisis tras la muerte de su padre, sobre este hecho Hergenhahn (2011) nos dice lo siguiente:
“Por consiguiente, al realizar este autoanálisis y analizar sus propios sueños,       Freud confirmó su creencia de que los varones jóvenes tienden a amar a sus madres y a odiar a sus padres”.

Y como sabemos, es a grandes rasgos lo que establece la teoría del complejo de Edipo.

Según la definición que nos proporciona García Vega (1992) el complejo de Edipo empieza desde los primeros años de vida, cuando la madre, cuida, alimenta y se encarga de su higiene, por lo que se dice que es su primera seductora, además en su primer objeto de deseo. Alrededor de los tres años se inicia la masturbación, por lo que la madre le prohíbe tales actos; y de esa manera, acude al padre, quién le amenaza de cortarle esa cosa que exhibe de manera terca.

Por esa razón el niño queda con la idea de que el padre puede castrarlo, y por ello se le crea una especie de odio y aberración, además por el hecho de que él puede poseer a la madre, su objeto de deseo. Finalmente, cuando finaliza esta fase, el niño termina identificándose con el padre, superando esta etapa con éxito.

Después surgieron ideas contrarias u opuestas sobre este complejo, como el complejo de Elektra, donde se dice que las niñas tienen envidia del pene y el pensamiento de que ya fueron castradas, lo que las lleva a pensar en la superioridad del órgano del varón pero estas fueron algunas variantes que tuvo el complejo, pues Freud nunca estableció esas ideas.

Cuando Freud publicó de sus trabajos más controversiales, los cuales fueron llamados tres ensayos sobre la teoría sexual del año 1905, En el primero ensayo Freud postuló sus ideas donde sostiene dos tesis sobre las aberraciones sexuales, dónde sostiene también que todas las neurosis tienen una base sexual. En el segundo ensayo, Freud exponía precisamente sus ideas sobre la sexualidad infantil, y el complejo de Edipo.

En el tercero y último, Freud pasó a hablar de la sexualidad adulta, que comienza desde la pubertad, el período donde en que los cambios de la maduración se activaban y llegaban a modificar los instintos sexuales (Leahey, 2005).

  1. c) Principios y método

Freud en su invención del aparato psíquico nos establecía tres elementos, llamados consciente, inconsciente y preconsciente.

Una de las premisas del psicoanálisis dicta que cuando un evento es traumático, y puede dañar la misma mente, es reprimido y enviado al inconsciente, de esa manera, no podemos recordarlo, o lo recordamos de maneras disfrazadas y confusas. Tiempo después de esta represión, el evento o trauma puede manifestarse mediante padecimientos físicos, como la ceguera, incapacidad de caminar, y algún tipo de neurosis (Freud, 1905).

Él método empleado por el psicoanálisis fueron dos principalmente, estos fueron la interpretación de los sueños y la asociación libre. García Vega (1992) dice que Freud estableció que los sueños de una persona no eran más que indicativos del problema que aquejaba a la persona, de una manera más específica, los sueños son ventanas claras y abiertas del inconsciente, pues mientras el individuo está en estado de sueño, no tiene represiones y puede saber qué es lo que desea, y le aqueja sin miedo a ser juzgado por la sociedad.

Freud inicialmente comenzó a utilizar la hipnosis por influencias de Charcot y Breuer, sin embargo, no le encontraba la eficacia esperada, pues el paciente no era consciente de lo que decía y por ende, al salir del estado hipnótico, los síntomas seguían presentes. Este es el fin principal del método psicoanalítico, que el paciente sea consciente del evento reprimido en cuestión, y de esa manera, los síntomas tienden a desaparecer. El fin de este método es: “hacer que el paciente sea consciente de lo que sabe, pues él lo sabe, pero no sabe, que lo sabe” (Leahey, 2005).

Como hemos visto, uno de los métodos es la interpretación de los sueños, pero el otro es la asociación libre. Hergenhahn (2011) habla sobre la asociación libre, nos dice que era una técnica de escucha, dónde el terapeuta escuchaba atentamente a todas las cosas que el paciente le contaba, para que de esa manera, el tratara de ir enlazando los acontecimientos de manera que se encuentre el padecimiento y la fuente de los traumas, para así, saber cómo y de qué manera poder ayudar a desaparecer los síntomas que aquejaban al paciente.

 

CAPÍTULO 3: HUMANISMO

  1. a) Antecedentes

De los antecedentes más antiguos tenemos el estudio filosófico del existencialismo. De los más grandes representantes tenemos a Jean Jacques Rousseau, quien durante el siglo XVlll definió la bondad natural del hombre. También tenemos presentes las ideas Erick Fromm, dónde habla de la meta del hombre de individualizarse, ser el mismo, y ser distinto a los demás con un sentimiento de autenticidad y unicidad. Así como para V. Frankl, el hombre debe buscarle sentido a su vida, de otro modo padecerá de un vacío existencial, el más terrible de los males (García, 1992).

Más específicamente en la rama psicológica, hubo algunos psicólogos que postularon estas ideas de individualización, entre los que resalta el francés Maurice Merleau-Ponty, el cual abordó temas de importancia en el ámbito individual, y más específicamente en los contextos ambientales individuales (Brennan, 1999).

Finalmente, Meraní (1976) nos habla de la importancia del concepto de naturaleza humana en el siglo de las luces. Este siglo fue mucho más parteaguas, que incluso el Renacimiento, ya que en este siglo se inspeccionó la naturaleza humana, pero sin encasillarla o atarla a otras vertientes, de otra manera, sabemos que el humanismo se centra en las personas como seres individuales, lo que ocurrió aquí sin duda alguna.

Es por ello que después Abraham Maslow, tomaría las posturas de todos los filósofos existencialistas y haría su propio enfoque de acuerdo con las necesidades de la época.

  1. b) Representantes

Como bien sabemos el fundador de esta escuela, es Abraham Maslow, un estadounidense debido a las necesidades presentadas durante la segunda guerra mundial en el año de 1945 en sus inicios, pues sabemos que debido a los terribles acontecimientos, se tenía la necesidad de procurar a las personas de manera individual e irrepetible (Meraní, 1976).

Como bien sabemos, más y más personajes fueron mostrando interés en las teorías, tenemos los claros ejemplos de que Gordon Allport, fue uno de los contribuidores a la psicología humanista como la conocemos hoy en día, agregando los conceptos de “rasgo” y “disposición personal”. De igual manera tenemos a Carl Rogers, que escribió una interesante y novedosa obra sobre las alteraciones que pueden sufrir los mensajes, cuando son transmitidas de persona a persona (García, 1992).

Como vimos al principio, en los antecedentes, tenemos a Maurice Merleau-Ponty, que fue de los primeros interesados en los contextos de carácter individual. Escribió “la estructura de la conducta”, y de esa manera trataba de explicar cómo la conciencia del ser podía influir a manera de que pueda repercutir en su actuar (Brennan, 1999).

  1. c) Principios y método

Sus principios son básicos y sencillos, como lo establece García (1992) el hombre se puede clasificar en una especie diferente, (idea antirreduccionista), y las más perfecta de las especies, y de esa manera cada hombre posee de manera innata, un conjunto de cualidades de cuyo desarrollo depende de su perfección, que podemos llamar en este caso, la autorrealización.

Ahora bien, sabemos que el humanismo, es un sinónimo de autenticidad, pues de todas las maneras que se trate, habla de cómo los seres son únicos e irrepetibles, por eso, no podemos establecer un modelo general, para atender a todas las necesidades. “Maslow está convencido de que podemos aprender mucho de la conducta humana, mediante la consideración objetiva como subjetiva; de hecho bajo la experiencia de el mismo Maslow, el enfoque subjetivo resultó ser más fecundo” (Goble, 1977).

Tenemos algunas técnicas que nos pueden ayudar a la comprensión de los métodos de proceder de esta corriente. Allport nos dice que uno de los mejores modos de proceder es el de las preguntas directas, sobre los proyectos de su vida en el futuro, y posteriormente el estudio de la conducta expresiva.

Rogers, por el otro lado, nos ofrece el enfoque tradicional orientando la terapia bajo la pregunta ¿cómo puedo tratar, curar o cambiar a esta persona?, Y con base en eso, poder crear un sistema, bajo la premisa de pretender descubrir lo que cada uno es, y de la misma manera, tentarle a ser él mismo.

Finalmente, tenemos que la terapia de Maslow busca apoyar y lograr la realización personal, cubriendo primeramente las necesidades básicas, y posteriormente las necesidades superiores; esto basándose en su teoría de la <<jerarquía de las necesidades>> (García, 1992).

REFERENCIAS

Brennan, J. F. (1999). El movimiento de la tercera fuerza (251-260). En: Historia y sistemas de la psicología. México: Prentice Hall.

Freud, Sigmund (1905). Tres ensayos sobre teoría sexual. Buenos Aires & Madrid: Amorrortu editores.

Garcia Vega, L. (1992). Psicología humanista (147-149). En: Historia de la psicología, introducción. Madrid: México: Siglo XXl.

García Vega L. (2003). Lección séptima. El psicoanálisis (81-114), En: Breve historia de la psicología. Madrid: México: Siglo XXl.

Goble, F. (1977). Diferencias con respecto a otras teorías (26-34). En: La tercera fuerza: La psicología propuesta por Abraham Maslow. México: Editorial Trillas.

Hergenhahn, B. R. (2011). Conductismo (401-442). En: Introducción a la historia de la psicología. México D.F.: Cengage Learning.

Hergenhahn, B. R. (2011). Psicoanálisis (543-584). En: Introducción a la historia de la psicología. México D.F.: Cengage Learning.

Leahey, Thomas Hardy. (2005). La psicología del inconsciente. Sigmund Freud y el psicoanálisis (245-278). En: Historia de la psicología: principales corrientes en el pensamiento psicológico. México: Pearson/Prentice Hall.

Meraní A. (1976). Confluencia y renovación (303-320) En: Historia crítica de la psicología. México: Grijalbo.

Skinner, B.F. (1987). Introducción (13-17). En: Sobre el conductismo. Barcelona: Martínez Roca.

Staats, A. (1979). Condicionamiento clásico (21-26). En: Conductismo social. México: Manual moderno.

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